Hasta
ahora sólo he publicado historias que son, o al menos eso trato, cuentos completos,
con un inicio, nudo y desenlace. Este relato es más bien un ejercicio, cuya
función era la de practicar el uso de diferentes narradores internos. La idea
era crear dos textos para narrar la misma situación, pero uno desde el punto de
vista del protagonista y otro desde la perspectiva de un narrador testigo. He
decidido publicarlo en el blog aunque realmente no se trate de un cuento porque
al parecer, la protagonista ha cautivado a los lectores.
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